jueves, 31 de mayo de 2018

[cinematógrafo] de la elasticidad de un verosimil (sobre 7 samurais de kurosawa)

 


七人の侍 Shichinin no samurai (Kurosawa, 1954)


en el cineclub vimos una no tan buena peli de samurais y decidí que ya había demorado demasiado en ver la obra más célebre de kurosawa, así que el domingo y con pausas (y mientras mi suegra veía the commuter al lado, que cada tanto yo ojeaba) me la proyecté.

lo primero que me llamó la atención, y que creo que es el motivo por el cual es tan celebrada esta peli, es que es muy moderna. me refiero a aspectos como la música, o el montaje con escenas humorísticas durante el proceso de preparación del drama, etc. son aspectos que ningún film de acción-épica de hollywood descuidaría (o, si lo hiciera, se le señalaría como grave defecto). en ese sentido, acaso kurosawa sea tan celebrado justamente por ser el más americano de los directores clásicos orientales.

me releo y tal vez suena peyorativo, no pretendo serlo. hacer cine a la americana implica recursos, inteligencia y habilidad. los argentinos, que yo sepa, no lo lograron hasta el siglo xxi.

lo segundo, obviamente, es el personaje de Kikuchiyo, interpretado por Toshirō Mifune. se trata del séptimo samurai, figura semi grotesca o por lo menos cómica, el samurai pobre, el hijo de campesinos, el desquiciado, el temperamental, el que expone sus sentimientos, etc. al parecer es el personaje más popular de la peli, muy citado en personales listas de samurais queridos regadas en la blogósfera. me parece curioso, porque es un indicador de la manera en que los japoneses empezaban a representarse y la forma en que el resto del mundo empezaba a consumirlos. un personaje de ese tipo, actuado de esa manera sería, en una película de cualquier otra parte del mundo, una parodia pueril, una sencilla, grotesca exageración de caracteres. sin embargo, por ser cine japonés, tal vez nos relajamos más, dejamos pasar más. una propuesta: el verosímil es tendencialmente elástico a medida que nos aproximamos a japón.

no pude encontrar ninguna referencia que lo confirme, pero nadie me quitará la convicción de que sanosuke sagara (rurouni kenshin) es un homenaje a kikuchiyo.

lo tercero, y supongo que es la razón por la cual el submundo más cinéfilo se apega tanto a kurosawa, es la demencial técnica que permite filmar algo así. cada batalla con caballos bajo la lluvia me dejaba pensando ¿cómo filmás algo así poner en riesgo mortal la integridad de los actores?

y la canción de los campesinos del arroz. no puedo más.

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