jueves, 14 de agosto de 2008

[músicas] Frank Zappa & MOI - We're Only In It For The Money (1968)



1. Are you hung up? (1:24)
2. Who needs the peace corps? (2:34)
3. Concentration moon (2:22)
4. Mom & dad (2:16)
5. Telephone conversation (0:48)
6. Bow tie daddy (0:33)
7. Harry, you're a beast (1:21)
8. What's the ugliest part of your body? (1:03)
9. Absolutley free (3:24)
10. Flower punk (3:03)
11. Hot poop (0:23)
12. Nasal retentive calliope music (2:02)
13. Let's make the water turn black (2:01)
14. The idiot bastard son (3:18)
15. Lonely little girl (1:09)
16. Take your clothes off when you dance (1:32)
17. What's the ugliest part of your body? (reprise) (1:02)
18. Mother people (2:26)
19. The chrome plated megaphone of destiny (6:25)



hace unos días, un conocido nos mostró una reseña de este disco que me gustó mucho (la reseña), y que voy a copiar al final de la entrada.

We're Only In It For The Money se puede considerar tanto el tercero comoo el cuarto disco de zappa, ya que apareció en 1968, igual que esa otra gran pieza -y que lo complementa perfectamente como adelantos de todo lo que zappa haría en su larga trayectoria- Grand Wazoo. el asunto de cual haya visto la luz primero, no importa mucho. Ambas fueron producidas y editadas en los mismos meses.

no voy a decir mucho sobre el disco, creo que la reseña que copio abajo es impecable. solo diré que es el disco con el que me envicié con ese tesoro inagotable llamado zappa. y aunque hoy tal vez no sea el que más escucho, sin dudas es el que me genera más emoción, acaso por las afiebradas noches que pasaba por los días que me inicié en la zappafilia. los discos venían con las letras pero, además, con indicaciones, exclamaciones, especies de manifiestos, comentarios, de todo. al final del disco que nos ocupa hoy había una especie de instructivo sobre "como escuchar" la última pieza, que obedecí escrupulosamente.

si existe lo sublime, y no es un delirio burgués onanista, entonces sublime fue la sensación de esa noche. transcribo las instrucciones, traducidas por el infinito zappiano román garcía albertos. pongo link, además, al cuento referido.


19. El megáfono cromado del destino

Instrucciones para el uso de este material...
LEER CUIDADOSAMENTE:


1. Si ya has leído "EN LA COLONIA PENITENCIARIA" de Franz Kafka, sáltate las instrucciones 2, 3, 4.

2. Todos los demás: consigue un libro de historias cortas y lee "EN LA COLONIA PENITENCIARIA".

3. NO OIGAS ESTA PIEZA HASTA QUE HAYAS LEÍDO LA HISTORIA.

4. Después de haber leído la historia, aparta el libro y enciende el tocadiscos... ahora es seguro escuchar (NO LEAS Y ESCUCHES AL MISMO TIEMPO).

5. Mientras escuchas, piensa en los campos de concentración de California construidos durante la 2ª Guerra Mundial para alojar a los ciudadanos orientales potencialmente peligrosos... los mismos campos que muchos dicen que ahora están siendo preparados para ser usados como parte de la SOLUCIÓN FINAL para el PROBLEMA (¿hippy?) INCONFORMISTA. Te podrías permitir (sin tener en cuenta la longitud de tu pelo o lo que pienses de las guerras codiciosas o los asesinos a sueldo) imaginar que tú mismo ERES UN INVITADO EN EL CAMPO REAGAN. Podrías imaginarte que te han invitado a probar un nuevo APARATO RECREATIVO maravilloso (diseñado por el Laboratorio de Ingeniería de los Factores Humanos como un método para liberar la tensión y las hostilidades reprimidas entre los miembros del EQUIPO DEL CAMPO... un trabajo ingrato que le da al ego poca o ninguna gratificación... incluso para el guardián jefe).

6. Al final de la pieza, el nombre de TU CRIMEN estará grabado en tu espalda.
Descargar We're Only In It For The Money: (Mediafire)

Dos comentarios:

La que comprimí y subí es la versión original del disco. Durante los ochentas, zappa se dedicó a reeditar varios de sus discos viejos, como es el caso de WAOIIFTM. Por supuesto, la cagó. La nueva versión de este disco es una verdadera mierda, toda blandita y digerible. El problema, dicen los que saben, era que las pistas estaban dañadas y hubo que rehacer las pistas de batería y bajo. Si quisieramos blandito y digerible, no estaríamos escuchando zappa. Sin embago, por esas cosas de la vida loca, en la versión original, uno de los párrafos de Mother People venía censurado. Dónde originalmente zappa había escrito:

Mejor que eches un vistazo a tu al rededor antes de decir que no te interesa
cerrá tu puta boca sobre el largo de mi pelo
¿cómo sobrevivirías si estuvieras vivo?
pequeña personita de mierda...

en la versión del 68' eso se modificó y quedó

Dame un minuto para contarte mi plan
dame un minuto para decirte quién soy
si no se aparece, creo que es mejor que sepas
que soy otra persona

(ver en inglés)

la parte censurada venía incluída, sin embargo, en otro momento del disco, pero "dada vuelta", es decir, para escuchar lo que decía tenías que reproducir el disco hacia atrás.

cuando salió la versión "arreglada", la nueva, ahí sí que se podía escuchar la parte censurada. claro, la parte mala era que el disco era inescuchable. por lo menos, así debe ser para los que, como yo, tuvieron la suerte de escuchar primero el original.

si a alguien le pica la curiosidad, no se niegue. estimado: déjese penetrar por el universo zappa. al principio marea, uno no sabe donde está parado, de qué diablos están hablando estos enfermos, qué es eso de los criterios de continuidad conceptual, porque llaman "música" a ese ruidaje de martillos y latas oxidadas y gritos espasmódicos y que mierda es aiooo silver, o muo'aaah. pero, como todo lo que duele, termina gustando. y no se vuelve jamás, dicen.

yo recomiendo a los valientes comenzar con este disco. si tienen el tiempo, lo ideal es que primero lean el comentario de roman. todo al rededor de zappa es mitad profano, mitad gracioso , mitad épico y mitad trágico. si, es que la obra de zappa vale por dos (?). luego, escuchar el disco prestando atención, es decir, no mientras ven bailando por un sueño. mientras lo escuchan, lo ideal es tener abierta esta página, donde -una vez más, roman- están las letras traducidas. para los que tengan mucho tiempo y sean neuróticos como esta rata supo tener y ser, es mejor tener abiertas 3 páginas: 1) las letras y agregados del disco, en inglés. 2) la sección de Arf.ru dedicada a este disco -es una página donde zappianos del mundo se dedicaban a desenredar la maraña significativa de z. y 3) claro, un diccionario inglés-español. a mi me encanta el wordreference.

saludos

-j.

----------------------------------------------------------------------------------------------

Frank ZAPPA / We're Only in it for the Money. (1968).

por Arturo Aparicio, para Manticornio

Existen creadores cuya producción describiría, si nos fuera dado representarlas mediante gráficas de líneas o de barras, trayectorias ora ascendentes, ora descendentes, dependiendo de factores como el momento histórico, la disponibilidad de ejecutantes adecuados, las finanzas personales o hasta la salud. Por el contrario, hay artistas cuyas creaciones alcanzan, casi desde el principio, un cenit que se mantiene horizontal, constante, y que sólo tras un largo tiempo comienzan a acusar un descenso cuyos principales signos son la complacencia, el agotamiento y el autohomenaje.

Frank ZAPPA pertenece, de acuerdo con dicha clasificación, a esta última clase de creadores: hombres sanguíneos, instintivos y descaradamente antiintelectuales que, a pesar de su talante innovador y vanguardista, llevan en su interior a un romántico que no cesa de fustigar el orden social por haber cometido un crimen de lesa humanidad muy específico: haber despojado al individuo de sus mejores atributos en provecho de un sistema depredatorio, corrupto y mercantilista (en el contexto de ZAPPA, su variación local del capitalismo selvático gringo). En este sentido, cabría citar a TRISTAN TZARA, MAX ERNST o el movimiento estridentista mexicano de los años treinta como espíritus afines al particular dadaísmo que practicaba ZAPPA. Y ello, cincuenta años después de la formación, en Zurich, del celebérrimo Cabaret Voltaire. Lo que, a su vez, dejaría abierta la cuestión - y echado el guante - de hasta qué punto el rock progresivo, más que innovar, ha vulgarizado (en el sentido de difundir, divulgar) los descubrimientos y las revoluciones estéticas de las primeras décadas del siglo XX entre lo que la sociología de la época comenzaba a denominar “masas”.

*****

"We’re Only in it for the Money" (1968), de Frank Zappa & The Mothers of Invention, sobresale en el canon del rock progresivo no tanto por sus virtudes precursoras de la práctica ulterior de este género de música, cuanto como ejemplo de los contornos que puede adquirir la subversión de las formas convencionales (que hasta entonces se tenían por innovadoras y hasta revolucionarias) y de la clarividencia de un músico respecto del futuro de sus propias potencialidades. En realidad, lo que en este álbum importa menos es la diatriba y el espíritu de sátira que se enderezan contra un blanco en particular, a saber, el jipismo y sus utopías. Al final, de lo que se trataba era de darle el tiro de gracia a un movimiento que, víctima de sus propias contradicciones, había terminado por aislarse en la complacencia y en el autoconvencimiento. Emanado como producto ideológico de las clases acomodadas y del todo ajeno, aun en sus manifestaciones más radicales, a la clase trabajadora a la que pretendía emancipar por la sola fuerza de la conciencia y la buena voluntad, estos herederos y continuadores fallidos de los beat de los años cincuenta tendrían que terminar por reconocer, en un ejercicio de honestidad, que los grupos sociales a los que pretendían redimir no tenían otro objetivo en la realidad que incorporarse al llamado “sueño americano”. Todo esto se verificaba en el seno de una sociedad que, merced a una movilidad y un dinamismo económico extraordinarios, garantizaba el acceso al bienestar material a todo aquel que estuviera dispuesto a pagar el costo del ascenso social. Lo anterior implica, en suma, que lo de Zappa y las Madres de la Invención bien puede visualizarse como un asalto de la clase trabajadora sobre una de las muchas decadencias de las clases que arribaron a la sociedad normativa en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Y es dicho costo lo que, en cierto modo, constituye uno de los grandes temas de la obra de Frank ZAPPA a lo largo de sus diferentes etapas: la pérdida de la humanidad básica y de los lazos más elementales de la solidaridad entre las personas. Claro está que ZAPPA jamás lo habría enunciado así – de hecho, el único pronunciamiento teórico que le conozco se deriva de una (mala) lectura de Franz KAFKA que le indujo a concluir que el hombre es un ser esencialmente egoísta, avieso y mendaz al que sólo lo detiene el temor a las leyes y sus castigos (véase el booklet que acompaña a "Freak Out!", el primer álbum de ZAPPA). En vez de ello, echó mano de un recurso, si no el más artístico de todos, sí el más efectivo para hacer valer la premisa (“El compositor de nuestros días se niega a morir”) que utilizó desde el principio como punta de lanza de su arte: la sátira social.

Y sátira social es lo que encontramos en "We’re Only In It For The Money". Desde instituciones o esfuerzos institucionales como los “Peace Corps” y el sistema de administración de talentos de las compañías grabadoras, hasta el flower power y la libertad sexual, la paternidad irresponsable y la represión policial, nada escapa a la mirada implacable de un observador que pareciera mofarse de cada uno de sus personajes como si se tratara de un museo de arquetipos irrisorios: el jipi, el junkie, los padres insensibles y consumistas, la policía brutal y los estudiantes muertos por la Guardia Nacional, la feminidad envilecida (… the ugliest part of your body… I think it’s your mind), las ropas de plástico asimilables a las mentes igualmente plásticas de sus portadoras, como si se tratara de viles objetos de manipulación y de todas las formas imaginables de explotación política, publicitaria, sexual, e ideológica. Y todo ello representado y expuesto con los caóticos, crueles, irracionales, pero al mismo tiempo imaginativos, fecundos y profundamente iluminadores recursos del dadaísmo.

Tampoco podemos dejar de percibir en "We’re Only In It For The Money" una especie de laboratorio para la obra experimental que, de manera paralela, ZAPPA desarrolló desde el inicio de su carrera como músico. (¿Cómo explicar entonces los globos con la leyenda “Is this phase 1/2 of Lumpy Gravy/We’re Only In It For The Money?” que se aprecian en las portadas de ambos discos?) Esta obra paralela, que abarca desde el citado “Lumpy Gravy” hasta el póstumo “Civilization Phaze III”, por no mencionar la obra sinfónica y orquestal, parece haber sido uno de los principios motores de la composición del álbum que nos ocupa, y que el pastiche del "Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band" no es más que una mirada desdeñosa, conciente hasta la insolencia de su superioridad artística y musical, frente al fenómeno eminentemente comercial de The BEATLES y muchos otros exponentes del circuito industrial de la música. Los efectos de las voces hiperrevolucionadas, la electrónica varesiana, las incursiones pianísticas y los largos arpegios de Ian Underwood, los monólogos delirantes y, en fin, la pista con la que cierra el álbum (‘The Chrome Plated Megaphone of Destiny’) constituyen aspectos un tanto fragmentarios de lo que más adelante plasmaría, con mayor o menor fortuna, en sus obras más ambiciosas, como “The Perfect Stranger” (con Pierre BOULEZ) o la mencionada “Civilization Phaze III”, así como en algunas partes de “Studio Tan” o “Jazz From Hell”.

Es más que probable que, al considerar la crítica musical y/o la reseña de discos una cosa tan vana e inútil como tratar de “bailar la arquitectura” (según propia expresión), Frank ZAPPA tuviera en mente sus propias creaciones y no tanto la de otros creadores de música popular, lo que acaso torna posible que aspirara a la consideración crítica que merecieran sus ídolos más conspicuos, como STRAVINSKY, BARTÓK y VARÈSE. A lo largo del presente comentario, quizá no hayamos hecho sino bailar la arquitectura (o pintar la sociología, o esculpir la historia, o difuminar con tiza y carbón los caracteres más precisos) de un álbum que parece explicarse por sí solo y que, no obstante carecer de la magnificencia y exuberancia de discos como "Absolutely Free", o de la belleza-sin-necesidad-de-sátira como "Burnt Weeny Sandwich", ha de contarse como un eslabón imprescindible para todo aquel que desee profundizar en una obra que se inserta con toda legitimidad, al mismo tiempo que rebasa con majestuosidad, la esfera del rock progresivo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

buenos dias querida ratita
me tome el trabajo de leerlo todo
pero no me tome el trabajo de bajarme el disco y escucharlo porque estoy en la oficina y aca jamas se podria permitirme las beneficiosas condiciones para el ritual (oscuridad y marihuana)


Tenia un noviecito al que le gustaba mucho Zappa. No se por que (o si pero no vas a entender por que)alguna vez me jure nunca escucharlo. Cuando él ponia algun disco yo me tapaba los oidos y le decia sacalo sacalo! No estoy exagerando. No queria escuchar a Zappa. Eran epocas en las que el dolor pasaba desapercibido. Pero...

Anónimo dijo...

Y por lo que claramente explicas, las portadas del disco de Zappa que presentas arriba tendrán (supongo) un valor meramente ilustrativo, ya que se trata de la versión remasterizada que según explicas (yo no tuve la fortuna de escuchar la versión original en LP) arruinó tanto la secuencia de las letras como la cuestión sónica de los bajos y la batería. ¿Voy bien o estoy metiendo la pata? Por lo demás, gracias por esta valiosa aportación a mi acervo de álbumes en mp3. De cuando en cuando lo escucho y nadie me saca de la cabeza la idea de escribir un guión para una posible realización cinematográfica en torno al ambiente que reinaba en la California de aquellos años... aunque lo más probable es que todo quede en una bella intención. Ciao.

Román dijo...

La primera imagen corresponde a la hoja interior y la otra a la contraportada de la edición de Rykodisc de 1995, que reproduce el vinilo original de 1968, con algunos textos censurados (por el propio Zappa).

La otra edición en CD, la de 1985, llevaba bajo y batería añadidos (por el propio Zappa, es decir, por sus músicos), pero en compensación incluía también todos los textos que fueron censurados en la versión original de 1968. Esta edición además era compartida con su disco hermano, Lumpy Gravy (no Grand Wazoo).